Soy un neurólogo comprometido en la lucha contra el ACV, consciente del terrible impacto que supone para todas las personas y entusiasta ante la búsqueda de soluciones efectivas desde la salud pública.
Trabajo en la red pública de Barranquilla. Desde ahí, hago esfuerzos para transformar la atención de los pacientes en algo preventivo en lugar de algo reactivo porque el mejor ACV es el que no sucede